miércoles, 23 de junio de 2010

¡ Vestidos de fiesta !

Bueno, tras el tono apocalíptico de los últimos artículos, permítanme que me redima explotando una de mis facetas más desconocidas por el público en general (¡wikipedistas al loro!) : La moda.

Aunque no haremos ninguna disertación sobre el efebismo y el esnobismo imperante. Punto.

Hoy sólo me contento con regalar algunas ideas, unas buenas y otras malas, a las féminas que deseen festejar el San Juan (o lo que sea) con exotismo, alegría, encanto y una pizca de descaro.


Revista de moda. Paleolítico inferior.

No hay que olvidar que hoy será una noche mágica. Sudorosa, beoda y algo groserilla, pero mágica al fin y al cabo. Los chicos se ponen guapos y buscan hembras deseables para la cría. Asoma el verano, ya tenemos la declaración de la renta hecha y nadie tiene excusas del tipo "es una fiesta comercial" o "paso de religión".

La primera norma, axiomática, es que hay que ignorar todo lo que sepas o veas del mundo de la moda. De hecho, inspírate sin reparos en los exiliados y vilipendiados de las revistas de moda. Quizá no te vayas a vestir como Lady Gaga, pero podrías inspirarte en ella.





Al menos, piensa en el objetivo último de tu segunda piel. Llamar la atención, recibir unos cuantos piropos, transmitir desenfado y alegría...desde que la ropa dejó de manufacturarse con fines de abrigo, ésta se crea con la idea de proporcionar estatus al portador. Destacar. Como Tila Tequila, creando un top con dos cinturones y plumas.

Otra gran idea es el bodypaint. Como veremos en la siguiente imagen adjunta, es una forma fantástica de pasar desapercibida. Incluso la propia esencia del bodypaint, las pinturas de guerra, hacer el indio, ser primitivo, tiene algo que a la ropa le puede costar de conseguir. No te limites a los sutiles retoques del maquillaje de La Balear.
¡Píntate!




Después viene el apartado de las grandes ideas. Las grandes ideas implican un nivel de jeta proporcional a la innovación. La mayoría de las veces consiste en descontextualizar algo. Por ejemplo, llevar la camisa de tu novio. Añádele algún detalle femenino propio et voilà!



Cuando hayas asumido una actitud adecuada, y sabiendas de que el entorno será propicio -he ahí la fórmula de las grandes fiestas- podrás dar rienda suelta a tu toque o firma personal.


¡Fantástico!
Has reunido la tríada nocturna: impresión, originalidad y diversión.
Omite las malas lenguas ¿alguna noche al año ha de haber para lucirse, no?

Nota: no intentéis nada de esto en la cena familiar en casa de los suegros. Si el abuelo se pone cardíaco, saca la rebequita de punto y hazte dos trenzas.

Seguid atentas a Albedrío para nuevos reportajes de moda desde un punto de vista antagónico a lo que venden ahí fuera. ¡De estilistas sosos está el mundo lleno!

Podéis ampliar todas las imágenes clicando en ellas, o dejar alegres comentarios.

Para acabar, ciertas recomendaciones infalibles.






El vestido de seda verde de Versace ===>




















<=== El sombrero de mimbre














Look a lo Diesel (ella es Summer Glau) ===>













¡Hasta pronto!

martes, 22 de junio de 2010

El Santo Oficio

En los DNIs antiguos, había un apartado al reverso que indicaba sin reparos el "oficio". La imagen de la derecha es un DNI del protectorado saharaui, pero también sirve y además es una curiosidad. 

Aquello tenía dos taras. Una, que era una invasión a la intimidad y daba pie a cosas como "profesión liberal", "sus labores" (el S.L. de la imagen), "jornalero" y "sacerdote".
Dos, que a ver quién se aclara. Dígale usted a la funcionaria, por ejemplo, que estudió derecho porque su papá se lo dijo, pero que le gusta pintar aunque ahora trabaja ayudando a mamá en la pescadería del mercado.

Había un caso habitual que era el de "estudiante". ¿Estudiante de qué? ¿Bachiller, diplomatura? ¿Estudiante a gusto o a disgusto? ¿Reglado y homologado o de los otros?

En la película "300", hay un momento en que se encuentran espartanos y arcadios camino de las Termópilas. Leónidas, bravucón, se gira a los suyos y clama "¿cual es vuestro oficio?" y ellos responden "¡ju, ju, ju!". Ello no dice mucho del bagaje cultural de los hoplitas, pero sí de esa autoestima adquirida al saber cual es el lugar de uno y qué espera la sociedad de él.

La espartana de la derecha es un craso capricho de un servidor.

Algunas profesiones también tienen sus gajes, por ejemplo los biólogos. Si bien todo quisque conoce la función de un espeleógrafo o un etimólogo, los biólogos lo tienen algo más difícil para explicarse, a no ser que trabajen para un veterinario o investiguen cosas suyas.

¿Y los funcionarios? ¿Son, a día de hoy, de profesión "funcionario"?
Si quieres jugarte la vida en un examen ¿no sería mejor optar al cinturón negro de karate shotokan?

Me pregunto cual es mi oficio. También me pregunto cual debería ser, o cual querría que fuese, o cual hubiere querido que fuera.

De pequeño quería ser astronauta (joé Pedro, qué pesado eres con eso), así que ahorraos la preguntucha esa de "¿de pequeño qué querías ser? todo es posible si te esfuerzas..."

De hecho, ya lo tengo visto (por ejemplo, aquí, 200000$ del ala, pero eso es hacer turismo) Pero no me convalida el transbordo con la T-10. Así que toca enviar un CV a la NASA, aquí

De hecho, creo mi verdadera vocación es la filantropía. Aunque a veces la vida te da retortijones, parece que hay un buen mercado para los filántropos.

Luego viene el tema de especializarse. Parece lo más difícil, pero ya lo tengo decidido: filántropo emocional. Donaré generosas sumas de dinero para invertir en emociones ajenas. Claro, que al revés tampoco es un mal invento. Invertir generosas emocionas para que donen sumas de dinero ajenas. Está bien tener un enfoque bidireccional, aunque según se plantee podría acabar de comercial de OXFAM delante de el Corte Inglés (¿tiene un minuto para salvar Ruanda?)

No desvariemos. No tengo oficio. Me consuela saber que muchos de vosotros sí. Y yo, a cambio, sé hacer cosas. Sí, sí, cosas. No confundir con cosas de esas, las que se tocan. Me refiero a cosas de veras, intangibles e invisibles. Cosas tan importantes que nadie osó ponerles nombre ni agremiarlas. Cosas.

Eso me hace sentir bien y no debería molestar a nadie. 
Y quizá ese sea el gran objetivo: sentirse bien trabajando y ganarte unos duros sin hacer mal a nadie. 

Es difícil. Pero debe estar ahí fuera, en algún lugar.

La próxima vez que me pregunten "¿de qué estás buscando?" diré "busco un trabajo que me encuentre a mí". Que no os suene a vago, por favor. La idea es alejarse -huir- del "cualquier cosa".

Porque no se trata de trabajar de cualquier cosa. Se trata de buscar ese momento, esa revelación, en que uno mejorará y hará mejorar a quienes le rodean. Escalar la pirámide de Maslow y desde allí tender cuerdas a quien quiera aferrarse. Romper unos cuantos techos de cristal por el camino. Extinguir dinosaurios.

En la Edad Media, a los aprendices los molían a palos, les daban pan duro para comer y un jergón maloliente para dormir. En el siglo XXI, a los becarios no les dan ni eso. Posteriormente, la Revolución Industrial trajo la gran novedad de la mano de obra no calificada en serie. Y luego apareció la palabra mágica: El Sistema.

Uno no está atrapado en El Sistema. Está perdido en él. Un triste electrón errante en un mar de gases nobles. 

También está el tema del dinero. Eso sí que lo complica todo. Lo demás, sólo es ponerse.


viernes, 18 de junio de 2010

Cite usted bíblicamente



Primera carta a los corintios 10:15
"Les hablo como a gente sensata; 
juzguen ustedes mismos lo que les diré"


¡No hay nada como empezar con una cita bíblica!


Claro está que mola más Génesis 19:24, aunque quizá tenga más punch Isaías 57:3 :


"Acercaos, oh hijos de bruja, engendros de adúltero y prostituta"


En el fondo, tampoco tiene mucho mérito. Si Marx o Rousseau hubieran escrito sus libros antes de Cristo, tampoco creo que hubieran tenido muchos modales a la hora de expresar según qué opinión y ahora podríamos descontextualizarlos y citarlos en pro de nuestra dicha y regocijo. O sí, que más da.


Lo del número dos puntos número también trae guasa. 
Da un aire de credibilidad a cualquier cosa.


En Guerra Mundial Z 264:34 pone bien claro "la ignorancia mató a miles de millones de personas". Vaya, como para decir que no.


También nos recuerda al formato decreto·ley, el colmo de la irrebatibilidad: 
Declaración de los Derechos Humanos, Capítulo Quinto, artículo 55, apartado primero: Los derechos reconocidos en los artículos 17, 18, apartados 2 y 3, artículos 19, 20, apartados 1, a) y d), y 5, artículos 21, 28, apartado 2, y artículo 37, apartado 2, podrán ser suspendidos cuando se acuerde la declaración del estado de excepción o de sitio. 


¿Sí, quedó claro?


En Albedrío 9:6 leemos 
"Por lo que, sin preámbulos, pasemos al tema del día".


Lástima que el tema del día ya esté hecho. 
Sólo hay una cosa más guay que empezar con una cita bíblica: ¡bien, lo habéis adivinado!


Acabar con otra. ¿Os apetece un Jeremías 5:31?


"los profetas profetizan falsamente, los sacerdotes gobiernan por su cuenta, y a mi pueblo así le place. 
Pero ¿qué haréis cuando todo esto termine?"



jueves, 17 de junio de 2010

M A D



Leí ayer en La Vanguardia que el PP de Barcelona, referente al tema del burka, proclama la consigna "ni burka ni nudismo". La Vanguardia es un medio respetable, católico y monárquico, donde uno puede leer a Quim Monzó e ignorar a Pilar Rahola (por ejemplo). Por otro lado, el PP es...bueno, el PP estaría prohibido en Alemania. En cualquier caso, eso de "ni burka ni nudismo" me ha parecido tan cercano a lo de los ciclistas de Goebbels que no sé si manifestarme en pelotas o con pasamontañas. De hecho, cabe la posibilidad de que un manifestante desnudo y con pasamontañas provoque un error de redundancia cíclica en el Sistema, cuya paradoja nos abocaría a la III Guerra Mundial.

Ahí quería yo llegar.

Resulta que uno se pirra por las épocas históricas más, más, más... históricas. 
Podrían ser las guerras púnicas, la talasocrática Creta y las cuatro primeras cruzadas -recordad que la cuarta empieza en tragedia y acaba en chiste, al revés que este artículo- y cualquier otra. Aun así, no me considero de los peores. Mi experiencia me dice que por poco que os esforcéis siempre encontraréis a un forofillo de la Historia chiflado por la colonización de Groenlandia -con su tumba vikinga en Canadá- o algo todavía más histórico.

Inciso: si un samurái mata diez ninjas, y cada ninja mata a diez samuráis ¿quién demonios cultiva el arroz en el Japón feudal?

Me saltaré la ristra de ejemplos para deciros que ahora me ha dado por la Guerra Fría. La culpa la tiene el Arsenal of Democracy, un jueguito sesudo y sobredocumentado al que le dedico un rato de tanto en cuanto y, como no, Samantha Smith.

Aquellos de vosotros que estuvisteis zorrunos en aquel post sobre Zeitgeist os acordaréis que en la tanda de respuestas terminaba con un apunte sobre una niña y su hámster. Bien, al final no existió tal hámster, ni tampoco el reno Rudolf, pero sí existió esa niña, que tenía un perro, y a ella va este artículo. Samantha Smith es a la guerra fría lo que Julia Hill a las secuoyas, para que os hagáis una idea.

Os cuento el cuento. Samantita vivía preocupada, allá en 1982, por dos cosas. Una, que hicieran zumo del Naranjito (ésta me la he inventado, jo, qué gracioso). La otra, que la URSS invadiese los EEUU y de paso el mundo entero. Casi nada, y eso con diez años.

En aquella época, lo que estaba en boga era la doctrina MAD (Destrucción Mutua Asegurada). Resumida, viene a ser algo así como defenderse de un ataque nuclear destruyendo el mundo tres veces. Si bien la teoría MAD no tenía en cuenta el hormigón de los apartamentos que regalaba el Un, Dos, Tres en Torrevieja, recordad que más de uno se la tomó tan en serio que llegó a construirse un búnquer en su jardín. La Trinca le dedicó a la MAD una de las mejores canciones de su discografía y en Cuba ya lo tenían todo listo para la fiesta cinco minutos antes de la medianoche.

Bien. Por lo tanto los rusos y los americanos todavía jugaban a ver quién podía liarla más grande, con sus ICBM, sus SSN y un montón más de siglas muy populares en la RFA y en la RDA. Por ahí en medio, Yuri Andropov fue nombrado Secretario General del Partido en la URSS, reemplazando temporalmente al gordinflón, beodo e insomne Brezhnev.

Samantita le preguntó a su madre "mama, mama ¿habrá una guerra?". Y su madre, que era asistenta social, le contestó "espero que no ¿por qué no le envías una carta al nuevo presidente ruso y le preguntas?".

La cosa iba en serio. He aquí la carta. Pongo la original inglesa porque me parece impagable, pero tenéis una traducción al final.

Dear Mr. Andropov, 
My name is Samantha Smith. I am ten years old. Congratulations on your new job. I have been worrying about Russia and the United States getting into a nuclear war. Are you going to vote to have a war or not? If you aren't please tell me how you are going to help to not have a war. This question you do not have to answer, but I would like to know why you want to conquer the world or at least our country. God made the world for us to live together in peace and not to fight.
Sincerely,
"Samantha Smith"

Estimado Sr. Andropov:
Me llamo Samantha Smith. Tengo diez años. Felicidades por su nuevo trabajo. He estado preocupada pensando en la posibilidad de que Rusia y los Estados Unidos se involucren en una guerra nuclear. ¿Votará por la guerra o no? Si no, por favor cuénteme cómo ayudará a evitar una guerra. Esta pregunta no la tiene que responder, pero me gustaría saber por qué quieren conquistar el mundo o al menos nuestro país. Dios hizo el mundo para que viviéramos juntos en paz y no para pelear.
Atentamente, 
Samantha Smith















Tremendo. Fijaos, entre otras cosas, en lo de "your new job" y en la frase findelmundista "Are you going to vote to have a war or not?". El envío de una carta en sí, no pasaría de chorrada mayúscula ¡si no fuera porque tovarisch Andropov le respondió! Y vaya respuesta, señores. Casi cuarenta años de Guerra Fría tambaleándose.








Pese a que sé que este post es largo, os pongo la respuesta en idioma 'Tetris' con su correspondiente traducción en idioma 'Otra de Bravas'.















Дорогая Саманта!
Получил твое письмо, как и многие другие, поступающие ко мне в эти дни из твоей страны, из других стран мира.
Мне кажется — я сужу по письму, — что ты смелая и честная девочка, похожая на Бекки, подружку Тома Сойера из знаменитой книги твоего соотечественника Марка Твена. Эту книгу знают и очень любят в нашей стране все мальчишки и девчонки.
Ты пишешь, что очень обеспокоена, не случится ли ядерная война между двумя нашими странами. И спрашиваешь, делаем ли мы что-нибудь, чтобы не дать вспыхнуть войне.
Твой вопрос — самый главный из тех, что мог бы задать каждый думающий человек. Отвечу тебе на него серьезно и честно.
Да, Саманта, мы в Советском Союзе стараемся делать все для того, чтобы не было войны между нашими странами, чтобы вообще не было войны на земле. Так хочет каждый советский человек. Так учил нас великий основатель нашего государства Владимир Ленин.
Советские люди хорошо знают, какая ужасная и разрушительная вещь война. 42 года тому назад нацистская Германия, которая стремилась к господству надо всем миром, напала на нашу страну, сожгла и разорила многие тысячи наших городов и сел, убила миллионы советских мужчин, женщин и детей.
В той войне, которая закончилась нашей победой, мы были в союзе с Соединенными Штатами, вместе боролись за освобождение от нацистских захватчиков многих народов. Я надеюсь, что ты это знаешь по урокам истории в школе. И сегодня мы очень хотим жить в мире, торговать и сотрудничать со всеми своими соседями по земному шару — и с далекими, и с близкими. И, конечно, с такой великой страной, как Соединенные Штаты Америки.
И у Америки, и у нас есть ядерное оружие — страшное оружие, которое может в один миг убить миллионы людей. Но мы не хотим, чтобы оно когда-либо было пущено в ход. Именно поэтому Советский Союз торжественно, на весь мир объявил, что никогда — никогда! — не применит ядерное оружие первым ни против какой страны. И вообще мы предлагаем прекратить его дальнейшее производство и приступить к уничтожению всех его запасов на земле.
Мне кажется, что это — достаточный ответ на твой второй вопрос: «Почему вы хотите завоевать весь мир или по крайней мере Соединенные Штаты?» Ничего подобного мы не хотим. Никто в нашей стране — ни рабочие и крестьяне, ни писатели и врачи, ни взрослые и дети, ни члены правительства не хотят ни большой, ни «малой» войны.
Мы хотим мира — нам есть чем заняться: выращивать хлеб, строить и изобретать, писать книги и летать в космос. Мы хотим мира для себя и для всех народов планеты. Для своих детей и для тебя, Саманта.
Приглашаю тебя, если пустят родители, приехать к нам, лучше всего — летом. Узнаешь нашу страну, встретишься со сверстниками, побываешь в интернациональном лагере детворы — в Артеке на море. И сама убедишься: в Советском Союзе все — за мир и дружбу между народами.
Спасибо за твоё поздравление. Желаю тебе всего самого хорошего в твоей только что начавшейся жизни.
Ю. Андропов








Estimada Samantha:
Recibí tu carta, que es como tantas otras que me llegaron en este tiempo de tu país y otros países del mundo.
Me parece —lo infiero por tu carta— que eres una niña valiente y honesta, parecida a Becky, la amiga de Tom Sawyer en el famoso libro de tu compatriota Mark Twain. Este libro es muy conocido y querido por todos los niños en nuestro país.
Dices que estás ansiosa por saber si habrá una guerra nuclear entre nuestros países. Preguntas si estamos haciendo algo para evitar la guerra.
Tu pregunta es la más importante de las que se puede hacer cualquier persona inteligente. Te responderé seria y honestamente.
Sí, Samantha, nosotros en la Unión Soviética tratatamos de hacer todo lo posible para que no haya guerras en la Tierra. Esto es lo que quieren todos los soviéticos. Esto es lo que nos enseñó el gran fundador de nuestro Estado, Vladimir Lenin.
El pueblo soviético sabe muy bien cuan terrible es la guerra. Hace cuarenta y dos años, la Alemania nazi, que buscaba dominar el mundo entero, atacó a nuestro país, quemó y destruyó miles de nuestros pueblos y villas, mató a millones de hombres, mujeres y niños soviéticos.
En esa guerra, que terminó con nuestra victoria, fuimos aliados de los Estados Unidos: juntos peleamos por la liberación de mucha gente de los invasores nazis. Supongo que sabrás esto por tus clases de Historia en la escuela. Hoy ansiamos vivir en paz, comerciar y cooperar con nuestros vecinos de esta Tierra —con los cercanos y los lejanos—. Y por supuesto con un gran país como son los Estados Unidos.
En los Estados Unidos y en nuestro país hay armas nucleares —armas terribles que pueden matar millones de personas en un instante—. Pero no queremos que sean jamás usadas. Por eso precisamente es que la Unión Soviética declaró en forma solemne por todo el mundo que nunca —nunca— será la primera en usar armas nucleares contra ningún país. En general nos proponemos discontinuar su producción futura y proceder a la destrucción de todos los arsenales existentes.
Me parece que esta es suficiente respuesta a tu segunda pregunta: "¿Por qué quieren hacerle la guerra al mundo o al menos nuestro país?". No queremos nada parecido. Nadie en nuestro país —ni trabajadores, ni campesinos, ni escritores ni doctores, ni grandes ni chicos, ni miembros del gobierno— quiere una guerra grande o "chiquita".
Queremos la paz —hay cosas que nos mantienen ocupados: sembrar trigo, construir e inventar, escribir libros y volar al espacio—. Queremos la paz para nosotros y para todos los pueblos del planeta. Para nuestros niños y para ti, Samantha.
Te invito, si tus padres te lo permiten, a que vengas a nuestro país; el mejor momento es este verano. Podrás conocer nuestro país, encontrarte con otros de tu edad, visitar un centro internacional de la juventud —"Artek"— a orillas del mar. Y verlo con tus propios ojos: en la Unión Soviética, todos quieren la paz y la amistad de los pueblos.
Gracias por tu carta. Jovencita, te deseo lo mejor.
Y. Andropov






No vale llorar. 






Samantita murió en un trágico accidente de avión tres años más tarde. Pese a que la investigación decretó que las niebla fue la culpable, el asunto salpicó a la CIA y a la KGB.









Yo también os deseo lo mejor.




sábado, 5 de junio de 2010

Cómo dar un discurso sin que nadie salga herido

Primero, limita el acceso al recinto con armas blancas. Ante la duda, por ejemplo un machete de supervivencia de la brigada aerotransportada, di que no. A la derecha tienes algunos otros ejemplos. Si no, te puedes guiar por las normas de los aeropuertos estadounidenses.


Esa es la parte difícil. La fácil, que es dar el discurso en sí, podemos resumirla en los breves puntos que presentamos a continuación.


- La adrenalina te quiere: sirve para huir de un león o para enfrentarse a él. Abrázala, pero no dejes que te posea. 
Créeme, tu cuerpo quiere ayudarte, sólo que es algo torpe para según qué cosas.




- Tu amigo invisible: los primeros párrafos han de servirte para ganar confianza, afianzar tu posición en el estrado y generar inercia verbal. Busca a tu amigo invisible, que estará en medio de la última fila, que es adonde has de mirar para no mirar a ningún lado pero dar la sensación que sí. Luego, gracias a la adrenalina, ya te verás capaz de posar tu férrea mirada sobre los ojos de la plebe. En cualquier caso, si tu amigo invisible te habla, visita a un profesional de la salud mental.


- Estructura: mientras practicas un discurso irrebatible, inexorable e ineludible como paso previo a la dominación mundial, conténtate con empezar con un mensaje claro, desarrollar los varios argumentos que lo defiendan y cerrar con ese mismo mensaje. Ello dará a tu discurso un irresistible aroma palindrómico a la vez que será el semáforo verde a una merecida ovación.


- Ten humor: el humor no debe ser tu último recurso. Si parece que estás leyendo un panegírico y dices "sé que están ahí porque les oigo respirar", puedes conseguir que el respetable se ría, pero no por ello te habrán hecho caso hasta el momento. Puesto que tú ya sabes cuales son las partes más densas del texto, adelántate a ellas y preséntalas con alegría: "ahora viene la parte que más le gusta a las madres, que es la de irse a dormir temprano" o "escribí esta parte pensando en vosotros, y parecerá un accidente".


Y nada de chistes sobre minorías. La posibilidad de que en el público haya un camboyano sefardí se eleva a un 100% si cuentas el chiste del camboyano sefardí que iba por el desierto y...


- Dar un discurso versus pronunciar un discurso: los discursos se dan. Lo traes preparadito y envuelto para regalo. Al acabar, tu público se lo lleva puesto. Piensa que si sólo pronuncias algo, ello puede malvocalizarse y escucharse mal, u oírse bien pero entenderse peor. Gestálticamente, tu discurso ha de ser más que la suma de él y tú.


- Retroaliméntate (feedback): intenta pedir opiniones, delicadamente y con confianza, tanto en caliente como al día siguiente. Aquí muestro un baremo que espero te sea útil:


"Qué pedazo de mierda", "ojalá te mueras" y "voy a buscarte la ruina" son diferentes formas de indicarte uno o varios aspectos a mejorar. Pídele al interlocutor que matice esos bemoles para mejorar la próxima partitura.


"Puff" o "buff" o "pché" o "mmm", indican vergüenza de reconocer que has estado soberbio y majestuoso.


"¡Es lo mejor que he visto en mi vida!" o "¡Ha cambiado mi percepción de la cosmogonía y te considero un demiurgo de la oratoria!"...sospechoso. Asegúrate de que no lleva un arma blanca encima, no sea que hayas fallado en el primer punto a seguir.


Muchas gracias. 


(ovación)

Nota: nadie salió herido durante el evento, pero un camboyano sefardí abandonó enojado el auditorio.

jueves, 3 de junio de 2010

Tres tristes libros, tres.

Es mi intención poneros al día de mis últimas lecturas. 
Es decir, no nos preambulemos más y tomad nota de:


- Congreso de futurología: del mismo que hizo Solaris (el libro, no me refiero a George Clooney). Ciencia ficción lisérgica. Te ríes un rato hasta que ves que, no sólo no tiene gracia alguna, sino que además el libro se está quedando contigo, lo cual está muy bien porque, en el fondo, de eso se trata el tema. Una pequeñita obra maestra de andar por casa, ideal para incondicionales del (sub)género.


- Firmin: quizá no sea un mérito enorme tratar los sentimientos humanos a través de una rata de cloaca, pero es tan entrañable...
Se lee en un ratito -tiene un aire a Mendoza- y deja un regusto dulciamargo, propio de una historia correctamente narrada, sin más pretensiones que la de cogerle cariño a la dichosa rata y poco más. Ideal para una tarde lluviosa.


- El arte de acampar, librito de 1968 plagado de máximas tipo "no juegues con fuego" y "hay algunos alimentos que son más divertidos de cocinar al aire libre". Tengo la firme teoría de que este libro inspiró al autor de Guía de Supervivencia Zombi, ya que el elenco de cuchillos, hachas, sogas, nudos y técnicas de supervivencia (¿qué hacer ante un oso? ¿cómo montar una empalizada?) es, mire como se mire, desmesurado. Eso sí, también incluye recetas tipo salmón a la plancha una vez disertadas las diferentes técnicas de pesca de río.




Cada uno de estos libros llegó a mí por algún esotérico motivo. Pero esta vez no busquéis relación alguna entre ellos. 
Es lo que tiene el libro albedrío.